Parece que nos gusta la tecnología.

/qué somos

buena pregunta.

Podríamos decir que somos una empresa de desarrollo web. Sería verdad, pero se quedaría corto.
Podríamos presentarnos como una consultora tecnológica. También sería verdad, aunque suena bastante más serio de lo que somos.
Trabajamos en desarrollo, infraestructura, hosting, automatización, inteligencia artificial, sistemas y tecnología aplicada. Y cada vez resulta más difícil separar una cosa de otra. Por eso preferimos una definición más sencilla:

3w2 es un equipo tecnológico que diseña, construye y mantiene soluciones digitales a medida.

Sin demasiada épica.

/cómo hemos llegado hasta aquí

Internet ha cambiado un poco desde 2010. Nosotros también.

2010 — Hacer webs era otra cosa

FrontPage, HTML, FTP y mucha paciencia.

Empezamos cuando editar una web significaba tocar archivos, subirlos por FTP y confiar en no haber roto nada por el camino.

Responsive todavía no era una obsesión.

Sobrevivimos…

2011–2013 — WordPress dejó de ser «para hacer blogs»

WordPress empezó a demostrar que podía servir para bastante más.

Themes, plugins, widgets, shortcodes… Descubrimos una forma diferente de desarrollar y, sobre todo, de permitir que nuestros clientes pudieran gestionar sus propios contenidos.

También descubrimos que instalar 47 plugins quizá no era una gran idea.

2013–2015 — Llegó el móvil

Y de repente una web tenía que funcionar en una pantalla de 27 pulgadas y también en algo que cabía en un bolsillo.

Responsive design. Media queries. Nuevas formas de plantear interfaces.

Tuvimos que volver a pensar cómo diseñábamos.

Nos adaptamos.

2015–2017 — Todo quería vender por Internet

WooCommerce creció, el ecommerce se profesionalizó y una web empezó a necesitar mucho más que un catálogo y un botón de comprar.

Pagos, transportistas, impuestos, stock, seguridad, certificados…

Descubrimos que una tienda online es una tienda (ups!)

2017–2019 — Los constructores llegaron para quedarse

Divi, Elementor y compañía cambiaron la manera de construir y mantener muchas webs.

Mientras tanto, WordPress decidió que el editor clásico necesitaba una revolución.

Llegó Gutenberg.

Hubo opiniones.

2018 — Gutenberg

Bloques.

Todo eran bloques.

El cambio generó resistencia, rompió unas cuantas costumbres y abrió una nueva etapa para WordPress.

Nosotros hicimos lo que solemos hacer cuando cambia la tecnología:

probar, quejarnos,  y aprender.

2019–2021 — Una web ya no era solo una web

APIs, CRM, reservas, pagos, membresías, plataformas, automatizaciones, servicios externos…

Los proyectos empezaron a conectarse con otras herramientas.

El desarrollo web dejó de consistir únicamente en lo que ocurre dentro del navegador.

A nosotros eso nos moló.

2020 — Internet dejó de ser opcional

La pandemia aceleró en meses procesos de digitalización que llevaban años pendientes.

Negocios que habían pospuesto su presencia digital tuvieron que ponerse al día rápidamente.

De repente nadie se preguntaba si realmente necesitaba estar en internet

Todos a la vez

2021–2022 — Rendimiento, seguridad y privacidad

Core Web Vitals, cookies, consentimiento, RGPD, seguridad, velocidad, experiencia móvil…

Hacer una web empezó a significar también preocuparse por muchas cosas que el visitante nunca debería notar.

…

2022–2024 — Y entonces llegó la IA

ChatGPT puso la inteligencia artificial delante de millones de personas.

En pocos meses aparecieron modelos, APIs, asistentes, generadores, copilotos y una cantidad considerable de expertos en inteligencia artificial.

Nosotros hicimos lo de siempre:

Probar en silencio. Hablar en silencio después.

Más de 15 años actualizando sin reiniciar

Hemos sobrevivido a Internet Explorer, al Flash Player, a las tablas, a los shortcodes, a Gutenberg, a las cookies y a unas cuantas actualizaciones de WordPress un viernes por la tarde. Algo habremos aprendido.

Y como decíamos... lo sentimos, pero no somos la típica agencia.

Igual un día caes en una página nuestra un poco estartalada. Qué le vamos a hacer. En casa del herrero, cuchillo de palo. También puede que nos reunamos para hablar de tu proyecto, nos pidas una funcionalidad y te contestemos: «Uf. Eso es una movida. Tendremos que investigarlo.» Pero lo investigaremos. Y seguramente acabaremos haciéndolo.